El Santo Padre, el Papa León XIV, ha anunciado hoy el nombramiento del padre Richard Anthony D’Souza, S.I., como nuevo director del Observatorio Vaticano. Sucede en el cargo al hermano Guy Consolmagno, S.I., cuyo mandato de diez años concluirá el 19 de septiembre de 2025. Con este nombramiento, el Papa León XIV confirma el proceso de sucesión que ya estaba en marcha antes del fallecimiento del Papa Francisco.
En el corazón mismo de la Iglesia, sumidas en una oración incesante por el Sucesor de Pedro, siguiendo la forma de vida trazada por Santa Clara de Asís. Esta es la misión de las hermanas Clarisas del monasterio de la Inmaculada Concepción de Albano, un cenobio situado en el espléndido marco de las Villas Pontificias.
Un trabajo en equipo que ha involucrado, en primer lugar, a la Dirección de las Villas Pontificias y a todas las Direcciones de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano. Todos han dado lo mejor de sí para ofrecer al Papa León XIV un periodo de descanso sereno en la Villa Barberini de Castel Gandolfo. Así lo explica en esta entrevista concedida a www.vaticanstate.va el Dr. Andrea Tamburelli, Director de la Dirección de las Villas Pontificias.
Millones de telespectadores permanecieron pendientes de sus pantallas en todo el mundo para seguir en directo el alunizaje del módulo espacial Eagle, de la misión Apolo 11. Unas seis horas más tarde, Neil Armstrong pisó la superficie lunar. Fue el primer ser humano en hacerlo. Le siguió Buzz Aldrin diecinueve minutos después. Era el 20 de julio de 1969: una fecha que marcó un hito en la historia de la humanidad.
El Papa León XIV se desplazó en la mañana del martes 15 de julio al monasterio de la Inmaculada Concepción de las Clarisas de Albano, situado en el territorio de las Villas Pontificias. A su llegada al cenobio, fue acogido por las religiosas y se detuvo a orar con ellas en la capilla. Posteriormente, en la Sala Capitular, mantuvo un coloquio con las Clarisas, saludando a cada una de ellas y dirigiéndoles unas palabras: «Es hermoso que la Iglesia conozca vuestra vida», porque constituye un testimonio precioso.