“El Greco en el espejo: dos pinturas en diálogo” es el título de la exposición inaugurada el sábado 14 de marzo, en el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo.
La exposición propone poner en diálogo dos obras maestras del artista de Candía. Por una parte, una pintura inédita, El Redentor (45 × 29 cm), conservada en la Sala de los Embajadores del Apartamento Pontificio de Audiencias del Palacio Apostólico; por otra, una pequeña témpera sobre tabla (28 × 20 cm) que representa a San Francisco, cedida en préstamo por la Fundación A. y M. A. Pagliara de la Universidad de Estudios Suor Orsola Benincasa de Nápoles.
La muestra ha sido comisariada por Fabrizio Biferali, responsable del Departamento de Arte de los siglos XV-XVI de los Museos Vaticanos.
El Redentor fue atribuido ya en 1970 a El Greco en el catálogo Dominico Greco de José Camón Aznar y pertenecía a la colección del intelectual y político católico José Sánchez de Muniáin, en Madrid, quien lo habría donado el 5 de junio de 1967 a Pablo VI. La pequeña témpera sobre tabla expuesta, firmada con letras griegas mayúsculas DOMÉNIKOS THEOTOKÓPOULOS EPOÍEI, combina la tradición bizantina con las novedades del Renacimiento italiano maduro.